
Así he llamado a mi segunda columna de opinión en Alicante Actualidad, aquí va el post en detalle. Si estáis acostumbrados a mi blog comprobaréis que está “escrito para profanos”, quizá os aburráis un poco, pero así son las cosas en un diario genérico :-).
Todos contra Google. Así está el panorama en España, tras las declaraciones del presidente de Telefónica (César Alierta) y el Ministro de Industria (Miguel Sebastián), quien ve bien que Google tenga que pagar un canon a Telefonica por usar la red de acceso hasta el ciudadano (el famoso ADSL).
Pero para comprender bien la situación hay que retroceder un poco más en el tiempo. Hay que rescatar el concepto de “Neutralidad de la red”, que recoge básicamente la esencia, pasado, presente y futuro de Internet: la red no es de nadie, de ningún gobierno, de ningún grupo, de ninguna empresa. Es algo así como la declaración de derechos humanos; todos somos iguales en la red, no se puede grabar o premiar a ninguna entidad frente a otra. Sin ir más lejos, el presidente Obama (que curiosamente ayer apoyaba fuerte y públicamente la energía nuclear) es uno de las más grandes defensores de la neutralidad de la red.
Todo lo contrario de lo que los políticos gobernantes (y los políticos en la sombra, como C.A.) promueven aquí: una red controlada por los grandes operadores, de forma que si te llamas Google y usas la red para vender tus servicios, les pagues un peaje adicional. Señor@s, ha nacido una nueva SGAE.
Y como ciudadanos nos podemos preguntar: ¿tiene derecho Telefonica a cobrar a Google por usar su red? La respuesta la tenemos nosotros mismos: ¿le debe cobrar una Autopista más a SEUR, dado que utiliza la carretera -y paga- para llegar a su destino? ¿le debe cobrar Aguas de Alicante más a un gimnasio, dado que proporciona agua –y la paga- en las duchas?
Los ciudadanos ya pagamos a los operadores por el uso de sus redes. 40 € a Telefonica, más o menos. Los operadores no pueden pretender cobrar a terceras empresas como Google un pseudocanon SGAEniano. Recordemos que Google, Microsoft, Facebook o Tuenti ya pagan a sus proveedores de acceso. En EEUU lo tienen muy claro. En Europa, todavía en manos de los grandes lobbies de telecomunicaciones, nos pretenden engañar.
Pero la inercia, el tiempo, la ética y la justicia está en su contra. No lo van a conseguir. Además de que estas terceras empresas juntas tienen mayor capitalización bursátil que los operadores (y, por lo tanto, más capacidad de influencia), no se puede nadar en contra de la corriente. La red debe ser neutral. Telefonica no puede convertirse en una nueva SGAE. Internet es de todos, y así debe permanecer.