Algunas consideraciones sobre WiMax y el dividendo digital
Enero 29th, 2010 por mcaballero
Esta semana ha salido en alguna reunión el tema del dividendo digital, y de qué pasará con tecnologías como WiMax a partir de enero de 2015, cuando el dividendo digital sea ya una realidad plenamente operativa.
Para los no demasiado familiarizados, se llama dividendo digital al hecho de traspasar las frecuencias hasta ahora asignadas a la televisión analógica para servicios de Banda Ancha y a operadores, tras el apagón analógico definitivo; es decir, desde el 1 de enero de 2015 los operadores podrán rentabilizar sus inversiones ofreciendo servicios de banda ancha en bandas cercanas a los 800 GHz. Mejor que se utilizen estas frecuencias para fomentar la banda ancha que para crear más canales de TV públicos, como era una de las ideas iniciales.
La pregunta es: ¿se verán perjudicadas tecnologías en otras frecuencias, como WiFi o WiMax, con la llegada del dividendo digital?
Como diría mi amigo Julián de Cabo el quid de la cuestión no es la tecnología, sino el servicio que se presta sobre ella. En EEUU se han subastado frecuencias en bandas cercanas a los 800 MHz y sigue habieno ecosistema tecnológico en 800, 2,4, 2,5 y 5,8 GHz; algunos pensaban que WiMax se comería a WiFi y aquí están los 2, vivos y coleando; otros vaticinan el fin del WiFI con la [incierta] llegada del iBurst y al final convivirán ambos. No es una cuestión tecnológica, el ecosistema agregado y los servicios generados están por encima de la banda de frecuencia utilizada.
¿Conclusión? Tan sólo tenéis que ver esta gráfica, donde se recoge el incremento de velocidad en el cálculo del ROI aprovechando el dividendo digital… y las tecnologías en frecuencias más altas, al tener más espacio para los canales, son capaces de generar un retorno más rápido:
Insisto, como ingeniero, consultor o persona “del gremio” intento no defender a ultranza a un fabricante o una tecnología. Cuando llegue el dividendo digital seguiremos teniendo tecnologías en bandas libres y licenciadas, y sólo aquellas que sean respetadas por las fabricantes (como estándares de radio embebidos en los chipsets) y que estén rodeadas de un verdadero ecosistema de servicios, aplicaciones y usuarios, perdurarán en el tiempo. Llámense como se llamen.












